|
22/06/2010 |
|
|
| Tengo un hijo de dos años y medio y no se quiere ir a dormir de ninguna forma. He probado de todo: castigos, a quitarle el chupete y como último recurso, un día le di un azote. No sé que hacer para que la hora de dormir no sea un trauma en casa.
Consulta realizada por Lara
|
|
El experto responde:
Tu hijo entiende el sueño como un castigo y no como un placer. Creo que nuestro primer trabajo como padres es cambiar esa idea.
A partir de ahora nunca jamás le digas que se vaya a dormir o a la cama. Nuestra obligación como padres es establecer unos límites educativos de lugares y horarios y el derecho de tu hijo es decidir qué hace en esos lugares y horarios.
Me explico: A partir de ahora le dirás que desde determinada hora (que tú decides) y hasta determinada hora debe permanecer en su habitación jugando, pintando, cantando o llorando: haciendo lo que él desee.... Pero eso sí en su habitación con la luz y la puerta abierta.
Premiaremos o sancionaremos solo el que permanezca en su habitación. Es mejor premiar que sancionar.
Los primeros días será complicado pero verás como menos de lo que piensas.
Seguramente te lo encontrarás durmiendo en una esquina, cuando eso ocurra repetidamente pasa a la segunda fase: que permanezca en su cama.
|
|
|