|
El experto responde:
Tu hijo es capaz de llevarlo todo al extremo, de manera que el vómito no es más que su forma de conseguir lo que quiere. Ha visto que si se provoca el vómito, vosotros os asustáis y cumplís sus deseos.
El problema que tenéis con él no es un problema de sueño, sino un problema de conducta. Por lo tanto el tema de la noche es uno más dentro de su vida. Es importante empezar a trabajar con su conducta por el día, intentando que no se salga con la suya siempre que quiere algo y evitando que cumpla sus deseos mediante rabietas.
Ante esa actitud vosotros tenéis que ser más firmes, ya que es peor que unas veces le dejéis hacer algo y otras veces no le dejéis, en función del entorno y de las fuerzas que tengáis.
Cuando a veces se le permite hacer algo y otras no, conseguimos que el niño se haga más resistente y que entienda que no os habéis dado cuenta de que él quiere algo por lo que decide intensificar la rabieta para conseguir lo que desea.
La actitud que tiene frente al sueño es negativa porque no quiere separarse de vosotros, el vómito representa su rabia, no es otra cosa que una rabieta. Por lo tanto, debéis actuar igual que lo haríais ante una rabieta: ignorando la conducta negativa.
La forma de ignorar una conducta negativa es no hacer caso mientras se hace algo inadecuado. En este caso la forma sería no prestar atención mientras vomita y cuando haya terminado, sin hacer ningún comentario y sin dirigirle la palabra en ningún momento, sin mirarle a la cara y sin contemplaciones, recoger el vómito, limpiarlo, cambiarlo y meterlo en la cuna diciéndole: "Hasta mañana".
Al ver que no obtiene lo que quiere, que es vuestra atención, lo volverá a intentar y tendréis que mantener esta actitud las veces que sea necesaria hasta que se reduzcan los vómitos.
De todos modos, si os resulta difícil hacerlo solos, podríais pedir ayuda psicológica para establecer un programa de modificación de conducta con el niño.
|