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10/06/2013 |
Por: Juana Lorca
Jugando, jugando, mi hijo de cuatro años y yo descubrimos un juego que le encanta. Lo llamamos "el regalo". Cuando sale del baño se envuelve en la toalla del todo. Yo pongo cara de sorpresa y digo: "¿Pero quién me ha dejado este paquete? ¿qué habrá dentro?", y le toco la cebrza, los homboros, le froto la espalda... intentando adivinar. Cuando ya está seco (me inventé el juego para poder secarle porque no para quieto ni un minuto) abro la toalla y digo con sorpresa"¡Si es un gatito!" (o un perro, un bebé tortuga...). Y entonces termino de secarle mientras le explico la alegrÃa que me da este regalo, lo bien que se lo va a pasar en casa, cómo le vamos a cuidar, que mi hijo le sacará de paseo todos los dÃas, lo que va a aprender con nosotros... Es un momento de mimos muy tierno y muy divertido, en el que me oye hablar bien de él a nuestra futura mascota. |
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14/05/2013 |
Por: Camila S.
A mi hijo de cuatro años le cuesta mucho dejar de jugar para hacer otras cosas. Hasta que se me ocurrió poner el reloj de cocina en la habitación de jugar: lo programo para que suene a los 10 minutos y suena la alarma. Acepta mucho mejor que ha llegado la hora de recoger los juguetes y prepararse para el baño, la cena y el cuento de buenas noches. |
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04/04/2013 |
Por: Maite G. A. Tengo un niño de 19 meses y le encanta abrir y cerrar las cosas, asà que le he hecho una mesa de juegos con botes de diversos colores y formas. Y luego lo he personalizado con el puzzle de números que regaló la revista Ser Padres. Ahora él ha encontrado otro uso: abre las tapas y mete papelitos y demás cosas que entran. Le gusta más que sus juguetes nuevos. |
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28/11/2012 |
Por: Irene
Quiero que mi hijo se acostumbre a cuidar las plantas que tenemos en casa. Lo que he hecho es añadirlo al cuadro de tareas que tiene en su cuarto. Cuando me ayuda a regar las macetas, le pongo una pegatina de una estrella dorada en su recuadro. ¡Ahora se acuerda siempre! |
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24/10/2012 |
Por: MarÃa Losada González
Mi hija ha empezado la guarderÃa con cinco meses. Para facilitar su adaptación, todos los dÃas echo una gota de mi perfume en la mantita de peluche que usa para conciliar el sueño y asà tiene un olor familiar que le ayuda a descansar tranquila en ese nuevo mundo por descubrir. |
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24/09/2012 |
Por: Liza R.
Un juego que le encanta a mi bebé es el de esconder sus juguetes favoritos debajo de los cojines y la mantita del sofá. Al principio, tapaba las cosas delante de sus ojos y luego las destapaba de golpe. ¡Se partÃa de risa al verlas aparecer de nuevo! Ahora que es más mayor, escondo sus juguetes sin que él vea dónde lo hago y luego le pido que los busque. HabÃa leÃdo que este juego les ayuda a comprender que las cosas que desaparecen de su vista no desaparecen del todo, y creo que es cierto. |
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25/07/2012 |
Por: Ana T.
Hay un truco que funciona muy bien: inventarte una canción con esas palabras complicadas y cantarla con el niño. Yo lo hago con la melodÃa de "HabÃa una vez un circo", de los Payasos de la Tele, y mi hija se ha aprendido asà el aparato digestivo o el nombre de las montañas del pueblo de mi madre. Y encima, nos lo pasamos genial cantando. |
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19/06/2012 |
Por: Monts R.
Llegamos a la playa o la piscina y nuestros peques no quieren ponerse la crema solar. Un truco es dibujar con la crema en su cuerpo su nombre o algún animal y que lo tengan que adivinar. Los brazos son serpientes, en la barriga un león, y en la cara pajaritos. ¡Es una manera muy divertida de protegerles del sol sin que sea aburrido! |
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24/05/2012 |
Por: Sandra Pino
Como no habÃa forma de cortarle las uñas de los pies a mi hijo de dos años, me inventé el juego de la caja de cartón. En una caja grande he hecho dos agujeros para los pies. Mientras él está sentado, le digo que un duende mágico le va a tocar los pies y le corto las uñas. Le gusta tanto que tengo que meter los dedos de los pies de sus muñecos para cortarles las uñitas. |
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25/04/2012 |
Por: Leticia Ontiveros
Cuando mi hijo pequeño dejó de usar los biberones, le regalé varios al mayor para que los decorara y guardara sus lápices (asÃ, además, atenúo sus celos) y el resto los uso yo para guardar especias, como medidores... |
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